" Una Estructura extraña, misteriosa.La aspiración a lo más grande, a lo grandioso.
Cegados por este hambre, pisoteando recuerdos, gente, naturaleza...
Conseguir mantener en armonía lo que se ha emprendido en un acceso de entusiasmo y con ingenuidad es difícil.
Poner en marcha todo es un gran trabajo.
Guardar todo esto en equilibrio es terriblemente difícil, quedarse inmóvil significa retroceder hasta que no se sepa dónde empezó todo.
¿Cómo regresar al principio?, ¿cómo alejarse de este gran arrebato?
Se trataría de buscar los orígenes, simbolizados por un juego en continuo movimiento, sujeto por la naturaleza humana y envuelto en una música maravillosa. "
Mientras divisaba el sábado pasado este espectáculo en esa Playa de las Moreras, me venían una variedad de pensamientos a mi cabeza, y cómo no un montón de preguntas :
Querer vivir de una forma desequilibrada, estresada, sólo conduce a como se veía el caos, la ruptura del normal funcionamiento de la vida. La vida es bella y se disfruta cuando las cosas y con la gente con la que nos encontramos se mantiene en equilibrio, existiendo el ritmo, con ese "Swing", que diría Manuel Vincent. La vida es un ejercicio de disfrute que se saborea en las actividades y cosas que hacemos con su ritmo propio, ese estar tranquilo sabiendo que todo tiene su tiempo y su espacio. Ese continuo de actividades que el hombre, que actuaba, realizaba con calma y con precisión, todo en un continuo. La ruptura de eso conduce a la ansiedad, a la torpeza, a la falta de meditación de lo que se hace, en ese correr y no saber a dónde se va...
También y fruto sin duda de ese magnífico espectáculo me venía a la cabeza, la continuidad de actividades que realizamos todos los días, siendo muchas de ellas que nos conducen a un continuo ejercicio, convirtiéndonos en seres mecánicos que nos movemos cual marionetas de no se sabe qué, y es entonces cuando apareció esa utópica pregunta : ¿A dónde están los sueños ? ¿ Quién se encarga de apagarnos la luz...? y como no debiendo aparecer la respuesta, aparece, y mientras sonrió me digo, "Que bonitos son los sueños", "Soñar, Soñar, Soñar...", "Porque sueño no estoy loco. Porque sueño, yo no lo estoy (Leolo)"
Porque yo lo sueño… yo no lo estoy
Conservo mi intrépida mente,
Que no hace caso al corazón,
Y confundo la realidad y la razón,
En un tiempo casto y eminente,
Que dice lo que escucha,
Que calla lo que siente,
En esta insólita lucha,
¡El silencio grita!
Lo que la razón no entiende,
Mi corazón se agita,
Y la verdad me miente,
Entonces pierdo el empeño,
Nunca fui lo que soy,
Por que yo lo sueño...
Yo no lo estoy...
También en la realidad frustrada,
Y la ficción hallada,
En una puerta de salida,
En otra de entrada,
Huyo de los problemas,
Me pierdo en la nada,
Y busco los esquemas,
Sobre esta tierra quemada,
En la que camino sin saber a donde voy,
En esta tierra sin dueño,
Por que yo lo sueño…
Yo no lo estoy…
En una falsa poesía,
Realista o de amor,
En una dulce manía,
En una inmune ilusión,
Puedo confundir el placer,
E ignorar la pasión,
En la intensa voz del poder,
Escucha su canción,
Que canta sin saber,
Y no siente el diapasón,
Que desgarra su ser, y destroza su honor,
Por eso te escribo esto el día de hoy,
Con afán y ensueño,
Por que yo lo sueño…
Yo no lo estoy…
Por que sueño... sueño,
Por que por las noches,
Me abandono a mi sueño,
Antes de que me deje el día,
Por que no amo,
Por que me asusta amar,
Ya no sueño... ya no sueño…
Ya no lo soy…
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